Nuestra
lengua materna es sagrada
porque sale del alma esa voz
que la madre con tanta ternura
ha tejido en el nido de amor.
La primera palabra que un día
de la boca del niño salió
ya se queda en la mente guardada
para siempre y será la mejor.
Aunque vengan después con sus armas
otros hombres que quieren cambiar
la cultura y la lengua del pueblo,
por el cielo, la tierra y el mar.
Invadieron las lenguas extrañas
nuestro nido de raza ancestral
y arrasaron con nuestra cultura
y pisaron la lengua inmortal.
Es la lengua materna un derecho
que posee ese niño al nacer
y es un crimen sacarle a la fuerza
e imponerle otra lengua después.
Es la sangre que corre en las venas
y que fluye como un manantial
y al cambiar la corriente del río
ya se pierde su cauce normal.
Hace tiempo la lengua materna
ha sufrido la persecución
pero ahora ya tiene su día
y su fecha de recordación.
Y pedimos a todos los hombres
que utilicen su lengua al hablar
que cultiven y muestren al mundo
que es hermoso poderla expresar.