Siempre…
y casi siempre
esta tarde se acuesta
a contemplarte de espaldas
hasta que viene el silencio
a tomarla entre sus brazos
y llevarla lentamente
quién sabe bajo qué techo.
Será de noche estrellada
de algún invierno lejano
o simplemente en la selva
donde suspira el crepúsculo
soltando el verso
al vacío.