Hoy vengo a saludarte simplemente,
decirte que te quiero y nada más,
apenas soy la gota de la fuente
que moja el sentimiento y que se va.
Hoy vengo a darte un beso tiernamente,
así como un obsequio que se da
al ser más importante entre la gente,
al ser que en el deseo siempre está.
Hoy vengo a desnudarme el sentimiento
y vengo a acariciarte como el viento
se posa entre los pétalos de flor.
Hoy vengo a levantarte hasta la altura
del cielo de placer y de ternura
y hacerte la alegría y el amor.