CUENTOS , RELATOS Y POESÍAS

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EL HARÉN

Capítulo 2

Funeraria

Flores subió corriendo las escaleras, se deslizo a traves de las columnas diseñadas para los templos antiguos, desde la entrada vieja, húmeda, dónde solo unos pocos rayos de sol se reflejaban en las puertas de cristal del colegio. Ella levanto la barbilla reclinando la cabeza hacia atras.
¡Soy una gran directora! Ahora sere una directora para siempre; Que inteligente soy! –penso Flores, elevando sus ojos a la boveda de la entrada. Pero tropezó violentamente cón el velatorio mientras iba ensimismada. Tomó impulso y continuó avanzando deprisa. Desde el hall pasó rapidamente en la oficina.
La secretaria, María –una mujer de unos 35 años, cón una figura de una niña ingenua que cuando la miras te preguntas si tiene la cara de niña o de una persona adulta subdesarrollada –la recibía asustada.
- Señora Directora, señora directora! lamento comunicarle una terrible desdicha. Ha llamado la esposa del ex director el Sr. Gabriel Babalau y dijo que sufrio una conmoción cerebral y ha fallecido.
Flores se quedo paralizada.
-Que dices? –balbuceó Flores- Hablas en serio? No sera una broma? –continuó inquieta con un tono desesperado, con la esperanza de lo que había escuchado no fuera cierto. Como ha muerto?
-No señora directora, como voy a bromear cón esto? – dijo indignada María- su esposa dijo que el señor habia tenido una conmoción cerebral.
La mujer se habia quedado paralizada y no podía mover los pies para llegar al despacho del director, que se encontraba en el fondo de la secretaria. Se sentó en una silla y apoyó los codos en una mesa, cogiendose la cabeza entre las manos. No podía creerlo. “Dios, porque tuvo una conmoción cerebral? “ Tendria ella la culpa?
En las ultimas semanas todos se habian burlado del hombre y asi estuvo buscando razones para ello. Incluso le ofendió y le reprendió ante el Consejo de Instrucción de una forma irónica. “Pero no era culpa suya, no, no era culpa de ella. Ella lo amaba. Siempre lo habia amado, aunque lo habia odiado con la misma intensidad. Pero Balalau habia muerto y ella, Flores, ni siquiera llego a decirle lo mucho que lo amaba.
Cuando viese a Balalau, ella, Flores olvidaría todos sus males. Se dejo llevar por los aromas de esas fragancias tan atractivas que hacian enloquecer a todos sus sentidos. Le parecia que era basico en una pareja, borrando todo lo que estaba a su alrededor. ¡Uff! -suspiro Flores.
¡El culpable es el capataz, el señor Canuto! No dejaba que tuviera ninguna función el director del colegio. Todos los cambios que se habian realizado en el colegio eran por el! Prónto se retiraria! Es mas el señor Canuto se debia haber retirado este año, pero decidio permanecer en el trabajo, aunque en su situación ya estaba cobrando la pensión. No en vano, era el soplón de la Seguridad del Estado! Pero los profesores no podian escapar de este hombre. ¡Este hombre es un malvado! –penso Flores. “Ademas tiene un discipulo perfecto, que se complementa perfectamente con el, Boicu, pero no era probable que se pudiera igualar a el. De dónde aparecio Boicu?” –se pregunto Flores. Ella no lo soportaba en absoluto, pero tuvo que aceptarlo por Canuto.



“Tenia que hablar con él” –recordo Flores. Y fue a su oficina a buscarlo. Llamo apresuradamente a la puerta y abrió la puerta. Se encóntro a una chica cón la tez oscura arrodillada ante Boicu. El hombre se abrochó rapidamente los pantalones.
-Es necesario el envio de los programas para su aprobación, y usted es el Jefe de Departamento –dijo Flores, avergonzada.
“Mirando a la izquiera” dijo ella. “Como ha cambiado la comunicación y la sociedad en las niñas de hoy en dia! Ayer se habia encóntrado a una chica cón un muchacho hacienda lo mismo en el baño del colegio. En mis tiempos no existian estas cosas! Eran otros tiempos!-pensó Flores.
El senor Boicu, tenia casi la misma edad de Flores, alrededor de los cuarenta. Regordete, casi completamente calvo a no ser por algunos mechones dispersos a ambos lados de la cabeza que intentaban sin suerte escapar. Los recortaba y aparecian de nuevo rapidamente. Su rostro, tenia las características propias de las personas con síndrome de Down que podia ver a su alrededor. Y era tan mentiroso como su mentor, ¡Que hombre tan repugnante! No entiendo como un hombre puede ser tan nauseabundo –penso Flores.
Ella habia visto muchos hombres feos en su vida, pero bajo esa fealdad podian encontrarse incluso rasgos sensuales. Pero en estos no existian.
Su novio, Balalau habia muerto –recordo de nuevo. El hombre que amaba tanto, pero lo odiaba por lo que otros habían dicho de el. Mejor era no escuchar, todavia podría estar vivo, si no hubiera sido por… Que iba a hacer ahora? Como podria ejercer de directora sin el, sin su cónsejo, cón sus ojos mágicos, sin sus irónias llenas de significado? De cuando lo conoció, estaba encantada cón esos ojos de color azul, cón una mirada tan profunda. Como seria revolver todo su ser?... Sus ojos magneticos penetraban en su corazón como una radio y entonces comenzo a latir frenéticamente la sangre en sus venas de una manera intensa como nunca antes lo habia hecho. Parecia hipnotizada por ese hombre! Una simple mirada y al instante siguiente sintió que sus manos vagaban como posesas sobre su cuerpo. Sintió el calor de sus abrazos y una somnolencia agradable la penetró en lo mas profundo de sus ser. No seria capaz de resistir! Si el quisiera podria haber hecho con ella lo que hubiera querido. Todo lo que el hacia le parecia magnifico! Cuanto le había gustado cuando la abrazaba en los pasillos del colegio! Que orgullosa era entonces! Parecía que los profesores y los estudiantes participaban en su felicidad. Solo Balalau la protegio cuando piso por primera vez el colegio, el se sintió encantado cuando era una recien llegada. Ella y el resto de jovenes profesoras que llegaron junto cón ella a las instalaciónes del colegio dónde era el director. Tras quince años siendo director del centro, todas las profesoras eran solteras, pero Flores fue la que más le gusto. Ella era la más bella, la más tranquila, la más timida, la más misteriosa, era una muchacha simple del campo. Cuando la miraba fijamente Balalau, Flores se derretía y entonces fue cuando el director tuvo la gran idea de nombrarla directora adjunta.
Cuando el le comento lo que habia pensado hacer, Flores no lo creyo. Pensó que era una de sus bromas habituales, ella no cumplia con todas las cóndiciones legales que se requerian para ese puesto. Pero, ahora, con sus relaciones esto no era ningun impedimento. Los inspectores se nombraban asi. Flores conocia a un profesor de religión, metodista que no tenia ningun titulo de ensenanza y el inspecciónaba a los grados de ensenanza e incluso les daba clases de apoyo.
La otra subdirectora de Balalau, era fiel y concienzuda, pero tenia casi la misma edad que el director. Era muy trabajadora, pero Flores era la directora adjunta ideal para el senor Balalau.
Además siempre firmaba cualquier decisión que tomaba el Consejo de Administración de la escuela, porque hacia exactamente todo lo que el quería, sin discutir, aunque fuera ilegal.
En la preparación, la jefa era Irina, alta, delgada, morena de pelo corto y gafas, cón una mirada permanentemente traviesa, siempre preparada para observar a la gente y ser chismosa.
La Jefa del departamento de Frances era flaca, de estatura media y cabello castano, cón gafas, parecia una nina. A todo lo que ella hacia, pedia cónsejo a su madre que habia sido maestra como ella. En su casa contaba todo lo que ocurria en la escuela y sobre Balalau. Ella no queria que fuera la subdirectora de Balalau, porque Flores era modesta, y tampoco era muy inteligente ni ambiciosa. Balalau no necesitaba una mujer demasiado inteligente, tenia suficiente mente para los dos. No queria imponer su voluntad, en el colegio siempre mantuvo a las profesoras que eran receptivos de los avances de Balalau. Con las profesoras que rechazaban al director, este se deshacia rapidamente de ellas, debian marcharse a otras escuelas.
En cambio ella la primera vez que entro en el colegio y conoció al director, se enamoró perdidamente de Balalau, fue un amor a primera vista. En su pueblo no conocía a nadie de quien enamorarse y cuando llego a Bucarest y empezó sus estudios en la facultad todas eran mujeres. Entonces ella se quedo en casa porque los examenes se realizaban a distancia, ónline, y los examenes se acompañaban de las respuestas, estos estaban incluidos en el precio. Además estaban incluidos los titulos despues de la graduación, Flores llego a Bucarest para recoger su titulo. Asi que Balalau era el primer hombre que la habia mirado asi. Que hermoso le parecia Balalau a Flores! Sus ojos azules penetrantes, cuando se fijaron en Flores, parecia que el cielo se reflejaba en ellos, su rostro de caracteristicas regulares y el cuerpo bien proporcionado, le gustaba a Flores, que inteligente era Balalau. Resolvía todos los problemas, el lo solucionaba todo rapidamente, para la casa que le dio a ella, se subasto para su venta y la recibió para cada uno de los directores en Budapest. Balalau recibio el dinero del hombre y se aseguro de ganar la subasta. Flores nunca había conocido un hombre como el. Por lo tanto no era dificil ceder a todo lo que el quería, a pesar de que era el primer hombre de su vida. Entonces todo parecia de color de rosa. El señor Balalay tenía una esposa que de ninguna manera se iba a divorciar o dejar a sus dos hijos. Además se dio cuenta cuando se convirtió en su amante, que no era la unica y sus jovenes companeras que eran nombradas jefas de departamento, con ellas era una competición, ella primero se sintió molesta, luego se le fue pasando y se consolo. Ella era su preferida, ella era mejor que las otras, y solo ella habia sido elegida como directora, por lo que se sentia superior a todas las demás. Cuando Balalau se llevaba a las muchachas, entonces Flores no pudo soportarlo más y sus colegas de sufrimiento se sentían de la misma manera. Era necesario hacer algo para detenerlo y si no podían debia de vengarse.
Cón las alumnas no podian competir, a pesar de ser más versadas que ellas, como todas las adolescentes de esta generación, más enérgicas, y experimentadas en el sexo, no tenian ninguna posibilidad cuando se comparaban cón su ultima adquisición.
La chica se enamoro locamente de el, le escribio cartas de amor e incluso se hizo una camiseta dónde imprimió la imagen de Balalau y fue asi vestida al colegio. Tanto las alumnas como las profesoras querian a Balalau. Se emociónaban cuando Balalau las tomaba entre sus brazos paternos, tanto en los pasillos como en los salones del colegio. Flores queria encóntrarse ella sola entre los brazos viriles de Balalau cuando estaba en los pasillos. Era como una confirmación de sus sentimientos y de la relación existente entre ellos.
Flores era una mujer de más de 40 años, que no aparentaba su edad, de estatura media, delgada, cón el cabello castaño, corto, ligeramente óndulado, sin maquillaje y vestida siempre con modestia, con colores apagados, desvanecidos, en tónos verdes o marrones. No se maquillaba nunca y tampoco iba vestida a la moda. Su ropa escolar, era un abrigo verde que ya lo utilizaba cuando era estudiante y un traje pantalón marrón. De hecho Flores no entraba en las tiendas, asi que no realizaba compra alguna. La mujer empleada en la administración del colegio le compraba la comida. En ese momento, le trajo pan y una lata de sardinas, que puso sobre su escritorio con la intención de abrir. La pobre mujer incluso en su tiempo libre, le realizaba las compras aunque tenia familia numerosa.
Toco a la puerta del director la profesora morena de edad media.
-Buenos dias, senora directora. Tengo un problema.
-Fuera, fuera! –gritó a pleno pulmón Flores. Por que no puedo tener privacidad en mi despacho? Si quiero cambiarme de ropa interior porque entran todos en mi despacho. Yo solo hablo con los jefes de departamento. Que es mi despacho, la estación norte? Se comportaba si como habia aprendido de Balalau –recordo Flores. El hablaba solo cón sus amantes, los otros profesores eran echados del despacho gritando. Flores penso que nadie en su pueblo se cambia de ropa interior varias veces al dia. Lo sabia todo gracias a Balalau. Que rapido y bien habia aprendido de el.
-Callate –grito Flores- Fuera! Comenzo a ir rapida en linea recta hacia la puerta, marcando los pasos cón algunos ruidos, repitiendo el acto, como si ella los expulsara a un perro que queria atacar, al igual que ella hacia en las calles de su pueblo natal.
Flores realmente no hablaba solamente cón el grupo de amantes de Balalau como el hacia. Otra persóna ni siquiera no habia recibido en la oficina, Flores penso que habia aprendido de Balalau y que era necesario aplicar la misma tactica. Solo que el parecia hacer mejor algunas cosas, que ella no podia hacer. Flores era dura cón sus subordinados, pero cón los inspectores era timida.
Cón los jefes de la inspección, Flores era diferente, no podia cónversar cón emoción, cuando ella llego a la inspección, logro susurrar de modo fragil, solo cón algun porter o una secretaria. Cuando aparecio el inspector, ella se escóndia detras de la puerta. Cuando estaba a solas cón el inspector, su boca se apretaba instantaneamente y fracasaba su intento para articular algun sónido. Sus pies tropezarón como las raices de un arbol, fijandose en lo mas profundo de la tierra, no era capaz de dar un paso y permanecio fija tras la puerta durante la inspección. No tenia coraje de pasar el umbral de la secretaría.
La profesora que habia visto muchas veces esos gestos, se fue en silencio. “Porque se realizaban los cursos de comunicación de dirección, si casi todos los directores se comportaban asi?” –penso ella y Flores entro en la oficina. Se hizo silencio en la entrada e inclino su cuerpo fuerte hacia un lado, como la torre de Pisa y los brazos en jarras, mirando Flores a los profesores, esta era la posición que el hacia por costumbre. Cuando lo veia tenia la sensación de ir a enderezarlo para que no cayera.
La puerta se abrio rapidamente y aparecio Elena, una mujer energica de aproximadamente 55 anos, pelirroja, que habia sido directora adjunta.
-Has oido Flores? Me deshice de Balalau –dijo encantada la mujer.
Ver que la mujer se encóntraba entre las que no habian olvidado y todavia sentia rencor cón el. Elena solia golpear a los estudiantes cuando eran indisciplinados y ella estaba enfadada. Balalau la sancióno por ello.
-Por fin habia escapado del castigo! Y del miedo que si seguia vivo siempre podria volver como director, despues de un escandalo gente como el, podian volver a su puesto o ser promovidos a una posición mas alta, ahora habia escapade de esto.
-Si, eso me habia dicho Maria –respóndio Flores en voz baja.
- Bueno, y no te alegras? Ahora ya no tenemos enemigos –dijo Elena entusiasmada, mostrando su alegria y sin verguenza.
- Y Canuto? Y Boicu?-pregunto Flores triste.
- Ehh! Nosotras tenemos una aguja en su piel –acentuo su companera cón optimism. Pero ahora tenemos que celebrar lo de Balalau, he mandado a Mimi para que vaya a comprar unas hamburguesas y cerveza en el supermercado cercano.
- Bueno –dijo penitente Flores, pensaba que iban a ahogar las penas cón la cerveza menos amarga. Entones, Elena le recordó lo mucho que sufrio Balalau, y eso fue mucho peor.
- Uffff! Pero ella todavia lo amaba, y el dolor continuaba quizás algun dia pasara y la culpa tambien.
Flores pensó que nadie sabía lo que sentía en su alma. “Balalau no era un mal hombre” –se dijo ella –“El no era culpable de ser amada por tantas mujeres”.
- Voy a hacer “kolyvas”, es el momento de hacer este postre para hónrar a los muertos –dijo Elena con entusiasmo, entonces trato de esconder su sonrisa
- Crees que van a donar un poco de dinero de los profesores para la ocasión? Era únicamente dinero para hacer sus “kolyvas”. Después entro en la oficina y se quedó mirando una foto de Balalau que había llevado a la oficina.
-Quien es el de la foto? –pregunto una profesora recién llegada a la escuela.
- Es el ex director Balalau –dijo el ex subdirector de la época de Balalau.
-Pues no se parece en absoluto –observo la joven.
- Fue un hombre hermoso el señor Balalau, pero después se produjo una verdadera conmoción cuando cambio por completo. Envejeció repetidamente, cano y con unos rasgos faciales apretados.
Pero Elena leía a Flores como si fuera un libro abierto.
Era una mujer con mucha experiencia en su vida, especialmente desde que el hombre había muerto y ella se sentía sola como un niño abandonado. Flores era la mimada de Balalau y la estuvo protegiendo de las dificultades de la vida. Balalau sostuvo su mano, por lo tanto, todo su universo era Balalau. Su mundo fue creado en su mente solo cón Balalau.
Entro a continuación, una rubia regordeta, se llamaba Madi y era una líder sindical.
-Ehhh! –dijo ella –Flores puedes estar en tu puesto toda tu vida y no tienes que penar los pecados con Balalau. Sin él, ella era una pobre sustituta y tenía que examinarse cada año, mientras que los demás no tenían que concursar en su vida, tenían una vida más fácil y con unas posiciones más estables y de liderazgo. No hubiera llegado a directora de ninguna manera si no hubiera sido por Balalau. Que relaciones necesitaba para ello? No tenía ninguna oportunidad –dijo Madi –era simpático el ex director.
- No creó más que problemas y tú sabes cuánto hizo mal Balalau, que iba con todas las mujeres –dijó Ana- Flores no fue culpable de que el muriera. Balalau había hecho lo mismo, y entonces nosotros no nos sentíamos hostigados. Canuto y Boicu eran los culpables, ellos hacían cambiado los escenarios. Ellos también habían creado problemas.
–Nosotras solo habíamos informado y prevenido las desviaciones de Balalau.
- Si -pero sintió una conmoción cuando vio a la mujer que amaba y que tanto la ayudo y no sería nada sin él, burlándose de él, haciendo escenarios y burlándose, al igual que cualquier extranjero que venía como profesor nuevo al colegio.
Nunca se recibían en el gabinete a los nuevos profesores recién llegados a la escuela, Flores fue la excepción de todas las chicas del harén de Balalau –me refiero a hacer lo que hizo el.
En eso Madi tenía razón. La única experiencia que tuvo Flores con los
hombres fue con Balalau. En otra escuela ella no habria sido profesora, todo lo que ella hacia había aprendido de el.
Era cierto que en situaciones nuevas, no sabía que hacer, no todo estaba en la norma e hizo alguna estupidez, pero ella era la directora y nadie le dijo nada. Ella sabía que el ministro despidió a Balalau porque no tenía el apoyo del consejo de profesores y administrativos. Ella no se equivocaria en eso, era necesario tener su apoyo y siempre seria directora.
Por lo demás, ella podía hacer lo que quisiera, en realidad cada uno hacia algo ilegal y ninguno fue despedido. Ninguno tenía que ser el director, todas las profesoras con los famosos títulos de enseñanza de la izquierda, después de la destitución de Balalau, este tuvo su primera conmoción cerebral, y ella no era culpable de ello. Boicu y Canuto se quedaron todo el día en la televisión y dieron entrevistas a todos los periódicos, narrando todos los acontecimientos sobre Balalau, Se utilizó el hecho de que una estudiante se había enamorado de Balalau y que este además tenía información sobre Canuto. Pero no fue por ello que fue destituido. No existía un consenso en los consejos que se habían realizado.
Flores pensaba hacer un control en el cuerpo C del colegio, ella salió al pasillo, los niños de primaria gritaban y corrían por los pasillos. Flores los tranquilizo con un grito, tal y como había aprendido de Balalau.
- Calmaos de una vez, hijos míos! Entonces paro a uno de los niños para que no golpeara la pared. Los estudiantes de octavo grado se tiraban uno sobre otro las botellas de leche de plástico sobre sus cabezas, junto cuando sonaba el timbre.
-Flores, Flores!- gritaron para alertar a los compañeros, todos se calmaron de inmediato.
Flores estaba muy molesta que todas las profesoras y todos los alumnos la llamaran por su nombre de pila, Flores. Muchos de ellos ni siquiera sabían su verdadero nombre. Especialmente las profesoras recién llegadas. Los estudiantes no sabían tales nombres, cuando ella era subdirectora bajo Balalau, ella daba la lata diciendo que Flores no le gustaba, porque era una formula cariñosa, mimada de Balalau, el la llamaba así, lo que había llevado a los demás que también lo hiciera. Ahora, sin embargo que ocupaba el cargo de directora quería que la llamaran “Señora Ion”, pero ella no podía imponer esta directriz, sin embargo se esforzó en ello, le molestaba que cualquier estudiante fuese a buscar a Flores, ella hizo la observación pero luego la llamó así otra vez.
-Señora, señora, tu ya sabes quien soy, soy una estudiante –dijo Gigel, de la novena clase de la escuela de artes y oficios.
-No es posible, Gigel, tu no tienes el bachillerato –dijo Flores.
-Señora directora si es posible, mi primo trabaja en el extranjero, para estar en la sesión, me dejo sus cursos y el me dijo que debía hacer, para ir en su lugar al examen y que copiara las páginas que quería. Y yo he sacado unas mejores notas que el. Se va a alegrar cuando venga.
Flores salió fuera del centro y entro en el patio. Era el descanso y los niños estaban jugando. Una adolescente con cara de muñeca y filiforme salto con su espalda mientras bromeaba con una compañera, ella dio dos saltos en la espalda.
En la puerta del ala C apareció el Sr. Boicu. El impulse de la estudiante fue tan poderoso que sacudió al Sr. Boicu y cayo sobre la otra chica. Las estudiantes se rieron, eran de la clase dónde Boicu era profesor. El resto, sin embargo, ni miraban, durante el bullicio y la agitación que había durante el descanso.
El señor Boicu se levantó y se sacudió el polvo.
-Que hace Sr. Boicu? –pregunto Flores.
-Necesitamos hablar lo antes posible –dijo Boicu. El profesor Andreesu, recién llegado está muy bien preparado en primer grado y con experiencia, además ha trabajado en proyectos internacionales en curso. Porque nuestro buen señor Talpoiu, se dormía con la cabeza sobre la mesa en la clase vacía sin estudiantes.
- Y, que sugiere Sr. Boicu? –pregunto Flores.
-Nosotros vamos a cambiar el perfil de las clases y haremos la salida del perfil de Andreescu.
-Pero, señor Boicu, nosotros ya hemos cambiado dos veces los perfiles de las clases y los catálogos del año escolar –dijo Flores.
-No hay ningún problema, nosotros tenemos que hacer lo importante para nuestro interés, para que nadie nos controle –continuó Boicu.
Flores pensó y recordó que el Sr. Balalu fue despedido por la falta de apoyos, si usted tiene apoyos, todo está bien, dedujo ella. Con respecto al resto ella podría hacer lo que quisiera. No especifico en el pago estimado de otras irregularidades.
Así que los otros podían hacer lo que quisieran y ella continuar sin obstáculos. Solo me pregunto si será ilegal o ilegal. Ella no sabía que hacer, solo sabía lo que hacía Balalau. Tenía razón el señor Boicu, que era el mejor de los profesores sin experiencia, que no había aprendido mucho y que había comprado su título universitario.
Todos habían sobornado a la universidad y al trabajo.
Como hacer que las horas contaran? No era necesario hacer grandes lecciones. De hecho, ese fue el credo de Balalau, como director que puso de subdirectora a Flores y a los jefes de departamento a sus compañeros de promoción.
Las profesoras experimentadas con grados de enseñanza, se escaparon rápidamente, y así estuvo quince años sin problemas. El mantenía a los viejos, los que habían sacado el gato por la cola y sin aspiraciones profesionales ni ambiciones que se dormían como Talpeanu. Pero Boicu, esta constantemente ansioso, dado que como profesor era mediocre, pero, que podía cambiar el como maestro, solo ellos habían destituido a Balalau, y no solo el, los escenarios diabólicos que creaba María, la profesora nueva que vivía en la casa frente al edificio y pidió al Sr. Aguardiente que se balanceaba sobre sus pies, tratando de no caer.
-De la casa fue directamente a la escuela? –pregunto ella.
-Si –respondió el señor Aguardiente.
-No hizo nada más? –continuó la mujer.
- El señor Canuto sabe la historia, es el más viejo de aquí, pregúntele a él.
-Señor Canuto, porque fue desde el colegio fue a la casa? –pregunto de nuevo María.
-Un hombre de negocios quería comprar una casa barata, los directores de las escuelas dieron un apartamento de tres habitaciones para cada uno –respondió el hombre.
-Pero para muchos estudiantes, no era mejor estar en casa? Muchos de ellos Vivian cerca de Bucarest y hacían el viaje periódicamente. Bueno, cada uno con sus intereses – dijo Canuto.
-Balalau hizo esto solo a su interés. Una profesora de otra escuela fue su perdición, él iba con ella y se llevó todo su dinero –continuó este.
-Bueno, Como tenía todo el dinero? –pregunto María sorprendida.
-Muy sencillo –dijo Canuto – El permitió a la mujer que retirara el dinero que tenía en el banco y eso fue lo que paso.
Flores empezó a inspeccionar, para llegar al metro cruzo el parque, había flores de todos los colores, naranja, rojo y todas las tonalidades de rosa, dispuestas en escalones se mostraban ante sus ojos cansados. Flores de repente se sintió débil. Se sentó en el banco más cercano al lado de un sauce llorón, junto al lago. Alrededor del lago, entre los sauces, extraordinariamente altos, con ramas muy largas, que parecían a lo lejos que eran melenas negras peinadas de alguna tribu africana, que se encontraban vigilando los arboles de las familias de las coníferas con sus frutos esféricos y con sus hojas minúsculas como si fueran de bonsay.
El barco de madera abandonado en el lago, lo acompaño involuntariamente, en el instante de las épocas primordiales.
Un grupo de cañas se balanceaban suavemente por la brisa, cerca tenía tres o cuatro ejemplares tímidos de caña.
Flores no era del tipo de mujer sensible a la naturaleza, nunca se había sentido atraída por ella. Ni siquiera en su pequeño pueblo, dónde había unos lugares encantadores, Flores no se había sentido impresionada por ninguno. Los sentimientos que le despertaba la maravilla de la naturaleza dependían del receptor. Sin embargo, ahora, cuando se sentó en el banco, sus ojos se miraron en el espejo del lago, cubierto por una constelación de lirios con los bordes de un tono rosa dulce que se disipaba en el centro en un color blanco brillante.
La mirada se deslizo en aquel momento hacia los nenúfares altos, de más de un metro, con grandes flores como girasoles, que bebían ávidamente el agua que le daba vida desde las profundidades del lago, se dejó guiar por sus sentimientos…
Luego, observando los reflejos de plata del agua, pudo sónar que se le aparecían las hadas del lago, para hacer realidad sus deseos.
En una hoja de nenúfar se encontraba de una forma placida una tortuga con su caparazón de color azul oscuro. Otra más alegre subía lentamente los escalones que hacían las raíces de un árbol. Un hombre de tez olivácea salto con alegría atrapando tortugas, algunos niños pequeños junto a sus padres se reunieron rápidamente a su alrededor.
- Es una rana exótica -dijo el hombre oscuro – en la tienda de animales había y eran muy caras –dijo entusiasmado, pensando con apetito con la comida que se haría… Algunas personas las traen hasta aquí y las abandonan en el lago.
-Yo tengo una –dijo una señora de mediana edad.
-Es una tortuga, mama? –pregunto un niño pequeño, sin llegar a creer que estos animales existían realmente, solo los había visto en los dibujos animados. Creía que eran dragones y los príncipes…
- Si, es una tortuga –respondió la madre.
- Por favor, déjela libre! devuélvala al agua! –rogaron los niños.
- Si, es un ser vivo, debe vivir, por favor! –insistieron las madres y los niños que se encontraban a su alrededor.
El hombre dejo a la tortuga lamentándose, no tenía ninguna posibilidad de cogerla. Sus sueños quedaron en nada. Pensó en lo desafortunado que era justo al tiempo que los niños se habían marchado. Eh! Estaba solo, quizás volvería a tener suerte.
Los patos silvestres, con sus plumas de tonos grises moteados con plumas azules y verdes y muchos polluelos se reunieron en la orilla del lago. Los pobres se asustaron de las corrientes del agua cuando empezó a brotar el agua de las fuentes que había en el lago.
Las salpicaduras de agua de plata que brillaban debido a los rayos del sol. Por una parte del agua, Flores vio el arco iris entre las gotitas del agua de la fuente, y por encima se observaban vapores frágiles entorno a la figura de una pequeña sirena.
Dos hombres gigantes, nerviosos y musculosos, custodiaban celosamente esa inmensa tranquilidad acuática, como si habitasen en sus profundidades. Quien podía decir que no existía un preciado tesoro? Que bien estaría cavando y arando en mi pueblo con ayuda de mi madre –pensó Flores.
- Que lastima, esos hombres orgullosos descansando todos los días y observando el lago, y esa era sus única ocupación! Cualquiera era mejor que el hombre joven, guapo y bien vestido, que anunciaba una empresa de cambio de divisas.
-Estas personas aman lo que hacen. A mi, también me gusta mucho ser directora, lucho como puedo para serlo toda la vida, voy a mantenerme ahí con dientes y unas, con todo mi ser. No dejare que haya ningún rival en el colegio. Todo aquel que tenga una posibilidad terminara conmigo –pensó.
Flores miraba arriba y lejos del banco, parecía que hubiese estallado la cólera desde su corazón. Se sentía indefensa como las tortugas. En la entrada aparecían tallas de madera que representaban a personas.
-Mira, una tiene un parecido casi perfecto con el Sr. Canuto –dijo Flores, cuando se acercó a los aparatos de gimnasia que recientemente habían instalado en el parque; y sonrió pensando en que diría Canuto de la semejanza. Parece que poso para el escultor cuando creo la imagen de madera estilizada, pero solo el aspecto hacia que se pareciese a el. Algunos niños las dibujaban como para romperlas.
- Me pregunto si sobrevivirán?-pensó Flores.
Se dirigió sobre el bulevar rápidamente para llegar al metro, bajo las escaleras y entro en el metro. En frente, un adolescente masticaba chicle, de vez en cuando, expulsaba de su boca el chicle y soplando creaba grandes bolas de goma. A continuación, un joven lo observaba ávidamente y también masticaba chicle. En la primera estación subieron un par de personas de unos cincuenta años, ambos masticaban chicle.
La mujer, con aires de señora, soplando un globo que se le rompió en su cara. Llegaron y otros dos chicos, devoraban chicle también. En la siguiente parada, entro un grupo de mujeres de entre cuarenta o cincuenta años, parecían compañeras de trabajo, y también masticaban chicle con fervor.



Flores miro a las personas que estaban sentadas frente a ella y soltó una carcajada. Todos estaban masticando esa elástica invención con el ritmo mecánico de una manivela como la de los ejes de un vagón de tren y de metro.
Como se sincronizaban! Tenían una velocidad idéntica todos mascando. Entonces noto algo molesto entre su melena y se notó un chicle pegado a su cabello. “Ha escupido uno de los consumidores” –pensó ella.
En frente, un grupo de jóvenes entraron lentamente, como si tuvieran los pies torcidos, trato de pasar, pero no tuvo ninguna posibilidad. “No quiero ir a su paso de caracol” –se dijo.
- Chicos! Que hacéis que no os movéis? – Exclamaba un anciano alegre – yo voy más rápido que ustedes.
Finalmente fue capaz de alcanzar la salida, alcanzando la plaza romana.
Tuvo un ritmo más rápido para realizar una próxima inspección al parque. Cuanto más se acercaba, sus pies parecían que disminuía su velocidad, debía hablar con los empleados acerca de la inspección? Que temía Flores? Incluso no podía hablar con las secretarias, en la casa tampoco podía hablar con el portero o la doncella. La lengua se le entumecía, la boca se cerraba, por eso siempre enviaba al maestro Canuto. Este no tenía miedo escénico, el podía hablar con cualquier persona, incluso durante su nombramiento como directora, Canuto tomo la palabra.
Cuando ella era adjunta de Balalau, él lo resolvía todo, Balalau nunca tuvo miedo escénico y no tenía miedo de nada ni nadie. Ahora, cuando él no estaba, necesitaba más la ayuda del Sr. Canuto. Pero hoy Canuto estaba ocupado.
Estaba en su trabajo para resolver algunos problemas surgidos de forma urgente.
Que habría hecho Canuto en este momento? Cuando tenía que ir a estos actos para la inspección. Flores pensaba que en realidad no tenía miedo. A los maestros de todas las edades les gritaba y los expulsaba independientemente de cualquier cosa y era el que más criticaba en los Consejos Escolares. Para cualquier cosa. Le gustaba burlarse y humillar a aquellos que pensaba que eran más inteligentes, no podía ella de cualquiera que tuviera más inteligencia. Ella ahora establecía quien era más inteligente y quien no lo era. Con la inteligencia no hacía nada, ni con honestidad, ella era la directora y no resolvía el trabajo, con la inteligencia, que estúpidos eran algunos en el trabajo actualmente. Para ella, lo mejor eran los profesores que no hacían mas horas. Era ella la que tomaba las decisiones y así decidía. Nadie podía negar esto. Y el Consejo de Administración, las ex novias de Balalau, aprueban todas las decisiones –pensó Flores.
Flores entro por la puerta, se acercó lentamente de la puerta de secretaria y abrió tímidamente la puerta. Los sonidos apenas le salían de su boca.
- Hola Señora directora! dijo con voz alta la secretaria cón jovialidad, una joven rubia regordeta, con características masculinas, duras, cercana a la jubilación. Tenía la aprobación firmada por el Inspector General.
-Gracias –murmuró Flores tímidamente y tomó la hoja feliz. Que directora genial soy! He obtenido para el colegio la aprobación de acortar el programa de invierno! Lástima que la primavera haya llegado y no podía beneficiarse del programa del mes. Pero es todo un logro! –pensó. Es necesario un Consejo de Profesores para informar todo lo que había conseguido. Para conocer cualquier profesor de colegio que otra directora mejor que ella, no la encontraría en otro lugar.
Llego, el día del funeral. Los profesores, los estudiantes, los conocidos portaron a Balalau en su último paseo. Un grupo de chicas del colegio gritando y llorando en voz alta:
-Balalau, te queremos!
Sus ex novias, tenían sus rostros petrificados, como la piedra, no trasmitían nada sus rostros. Solo la cara de la esposa de Balalau se transfiguro de dolor.
El sacerdote hizo su discurso. Del Colegio, ninguna de sus ex amantes, ninguno de los directivos, dijo ninguna palabra. Ni siquiera los profesores que eran sus amigos y siempre lo ayudaban, no dijeron ninguna palabra. Impresionaba la trágica muerte del hombre, incluso aunque no fuera cercano. La reacción de sus ex novias no era comprensible. Solo Dios sabía lo que estaban pensando, más sobre todo lo que sentía Flores.
Desde esa noche, Flores no dormía tranquila, la imagen de Balalau le aparecía constantemente ante sus ojos. Las pesadillas eran interminables.

EL HARÉN

Capítulo 3

Vacaciones de verano



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