LA
RUEDA DEL DESTINO |
Radu giro el volante,
cambio la velocidad y dio un giro peligroso en la curva. En
el “Triangulo
de las Bermudas” terrestre, el espacio donde
todos los vivos, los supervivientes del accidente y aquellos
que fallecieron, convivieron juntos para siempre. Era el lugar
donde el destino acercaba la tragedia a el, a su familia y a
tantos otros; mientras Radu sentia las gotas de sudor fluyendo
sobre su cara, asi como escalofrios recorriendo todo su cuerpo.
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- ¡Radu!, ¡Radu! ¿Que te ocurre?- pregunto
una voz femenina asustada - ¿Que estabas soñando?
- Nada. No soñaba nada –dijo con una voz profunda,
despertando finalmente de su profundo sueño.
- Estabas nervioso, asustado, dando manotazos, tambien
murmuraste algo –dijo Marina, su esposa.
- Tuve una pesadilla, como siempre –dijo Radu –
Ya es tarde. Tenemos que ir a la escuela. Soy el director, asi
que todavia debo de ir.
La escuela estaba muy cerca de su casa, solo se tardaba diez
minutos en llegar.
Alli, Radu tuvo una gran idea: “Debo
inspeccionar a los recien llegados, sobre todo a la morena de
matematicas y a la rubia de biologia, estas no se van a escapar
de mis brazos”.
Ayer cometi un error, pero este no se volvera a repetir.
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Enviare a todos los profesores y estudiantes a su casa por la
noche y a ultima hora estare solo con la nueva profesora de
fisica. ¡Uff! .Como me gusta la rubia! Especialmente porque
ella no va a ceder tan facilmente.
A mi no me esta pasando realmente! –Dijo Radu- Ahhhhh!
Se arruino mi plan con mi cuñado ¡Como si lo supiese!
A que ha venido exactamente, ¿cuando estaba la rubia
en mi oficina? Como la queria asustar, primero la invite a tomar
una copa de una bebida alcoholica, dura y con fuerza que tengo
en mi armario, lleno de botellas. Y entonces… aparecio
Florin, el hermano de mi esposa. Tuve que departir las tres
conversaciones muy serio.
Penso: “Primero
ire a por la morena, parece mas ardiente que la otra, sus ojos
juegan en su cara, como carbones ardiendo! Con ella sin duda
sera mas facil”. Radu convoco a la profesora
en su despacho, alli asalto a la joven, tenia mucho tiempo para
contemplar las piernas larguisimas y delgadas, asi como su cabello
negro, largo, rizado; ademas de sus labios rojos, carnosos bajo
la nariz de peluche.
No estoy muy contento con su trabajo – le reprocho Radu
con voz aguda – Necesita trabajar mucho más . Tengo
unas mayores expectativas con usted! Usted tiene potencial.
Y a medida que iba hablando la observaba con una intensa mirada,
traviesa, recorriendo a lo largo el cuerpo de la mujer.
- Creo que en la escuela no hace lo suficiente suficiente!
.Servira una copa?- la invito cambiando el tono de voz mucho
mas benevolente- Radu abrio su armario, lleno de botellas de
todas las formas y tamanos llenas de distintas bebidas alcoholicas.
- Servicio, es un buen licor, un poco dulce pero seguro que
te va a encantar. Y Radu le entrego la copa a la joven, sentandose
con su parte inferior derecha de su cuerpo.
La penetro con una mirada profunda y perseverando un poco. Mientras
la joven se ruborizo y se puso nerviosa.
Radu comenzo a jugar alegre con un rizo de ella, se acerco lentamente
y la beso suavemente. Ella no se opuso en absoluto, lo que hizo
que el hombre continuara con valentía.
Un beso largo, mientras con sus manos comenzo a caminar
con ardor, sobre el cuerpo de ella, revelando caoticas las partes
alcanzadas, en cuestion de minutos la mujer estaba desnuda entre
sus brazos.
Radu se aparto de la carretera, en frente estaba la profesora
de fisica.
-¿Te vienes en el coche? Iremos a la ciudad, la invito
Radu educadamente.
La mujer sintio el primer impulso de aceptar, asi llegaria temprano
a casa… en teoria, pero luego recordo que una vez le conto
su madre, que su padre, que era ex colega de Radu, sobre el
accidente que sufrio con su padre y dos amigos, que habian sido
victimas de un accidente. “No,
no quiero irme al otro mundo, es mejor esperar el autobus .¿Por
que tanta prisa?” –penso ella –y
rechazo cortesmente, con miedo que el hombre no aceptase su
negativa.
Mirando hacia atras, vio como lentamente andaban las jovenes
profesoras de matematicas, biologia y geografia.
“Seguro
que van a venir conmigo en el coche” –dijo
Radu y repitio su invitacion. Seguro de que aceptarian inmediatamente.
Las mujeres aceptaron rapidamente y deleitandose subieron al
coche, para que el propio director las llevara de vuelta a casa.
Radu piso fuertemente el acelerador, orgulloso y seguro de si
mismo. No iba tranquilo, corria con exceso de velocidad por
la carretera de Brasov. Sonaba romanticamente, que con su mano
derecha enrollaba en rizos el pelo negro largo y fino de la
joven profesora de matematicas. Detras estaban sentados los
nuevos profesores de geografia y biologia, un poco emocionados
por la invitacion del Director de llevarlos en su propio coche
hasta la ciudad.
El hombre borracho como de costumbre, con unas copas de mas.
Siempre tenia su armario de director lleno de botellas, viales
de cristal de distintos tamanos y formas, llenas de bebidas
alcoholicas. Es la fuerza de la costumbre!
Pensaba Radu. La pasion por la bebida era herencia de su
padre, parecian dos gotas de agua. Tambien fue director de
la escuela del pueblo, ahora tambien tenian eso en comun.
Los ojos del hombre quedaron involuntariamente fijos en las
largas piernas de las jovenes mujeres, sus ojos fueron deslizandose
languidamente desde las puntas, arriba y mas arriba.
En esta curva mi padre tuvo un accidente mortal - dijo Radu
y yo sueño cada noche con esto. .Yo bebo pero nunca he tenido
un accidente!. Tras el accidente de mi padre, mi madre y yo
sufrimos una desgracia!
De nuevo sus ojos treparon vorazmente desde las puntas agudas
de los zapatos de la mujer hasta llegar al borde de su falda
corta. Al mediodia, aparecio como una foto fija impresa en su
memoria de gran alcance, el sexo salvaje que habia mantenido
el director con la joven maestra, donde Radu pudo revelar las
partes secretas e intimas de la maestra… y eso que ella
solo bebio un par de vasos de vodka, que acepto tras su insistencia.
“Las chicas
de hoy son totalmente de mi gusto… para la bebida y el
sexo siempre estoy disponible… fue buena, una buena la
revolución(*) ” –penso feliz
Radu. "Si
no había, yo sería y ahora solamente un trabajador
no calificado a la Canalización de la ciudad, tal vez
incluso toda la vida".
La joven maestra penso feliz: “si
lo hago con el director, asi podre arreglar mi futuro y sera
mejor a partir de ahora”.
Radu vio tambien que entre sus colegas y profesores de la universidad
no habia a nadie como ella. .Lo vi desde el principio, es la
que mas me gusta de todas ellas! .No le hubiera agradado a su
esposa! Pero ¿Que se puede esperar, si tiene una figura
sosa y nada que la haga especial ?
El Director Chiverniseala era alto y guapo de estructura atletica
y pelo negro, rizado, de nariz pequena y un poco achatada, boca
pequena con labios gruesos, rasgos que ofrecian una mirada picara
e infantil al mismo tiempo.
Mientras iba ensimismado en sus sueños y recordando su
reciente aventura, aparecio por delante de repente un camion.
Radu dio un volantazo asustado mientras iba conduciendo el coche,
perdio completamente el control del vehiculo golpeando el borde
de la carretera, rebotando en la misma curva yendo hacia el
mismo arbol donde golpeo su padre hace anos, donde habia sufrido
el accidente. Oyo un ruido muy fuerte, sintio un terrible dolor
y no podia moverse, entonces vio que la niebla, con rizos de
color negro cuervo como los de la joven profesora. Iba flotando
caotico en un liquido espeso de color rojo intenso. Su vestido
blanco, ajustado al cuerpo parecia una pintura impresionista.
Detrás iban las otras dos jovenes que quedaron muy quietas.
Entonces se empezaron a oir las sirenas que les iban a salvar
y personas con chalecos naranjas que apenas pudieron abrir las
puertas bloqueadas del coche. Radu sintio de supervivencia para
las pobres chicas.
- Necesitamos realizar una extraccion de las victimas del coche!
.De otra manera no podemos sacarlas! .No creo que logren escapar
con vida! –decia una voz.
- Llegara una ambulancia en diez minutos –dijo un chico.
Dos hombres movian a Radu en una camilla.
- “Vamos
a tratar de que este consciente y que no pierda el conocimiento,
que no muera” –penso el hombre y entonces
el hilo de sus pensamientos fue interrumpido abruptamente.
Desperto despues de algun tiempo, durante unos segundos,
mientras era colocado en una cama metalica de hospital. A su
alrededor, la gente estaba inconsciente, en torno a el todo
era de color de blanco.
-.Que paso? –se pregunto Radu.
De nuevo se durmio profundamente, hundiendose en el misterioso
mundo de los sueños.
Gica, el padre de Radu, tenia como su hijo dos grandes debilidades:
la bebida y las mujeres. Era la herencia de la familia que pasaba
de padre a hijo, les encantaban las mujeres rubias, morenas,
castanas o pelirrojas, delgadas o gordas, altas o pequenas.
Los dos hombres siempre se habian sentido atraidos por el universo
femenino. Ambos habian tenido suerte de tener esposas enamoradas
de ellos, aceptando y comprendiendo sus relaciones amorosas
y las escapadas que siempre les habian generado molestias, tanto
grandes como pequenas. Siempre fueron sus esposas las que sufrieron
en silencio la existencia de sus amantes. Siendo para ellas
el amor mas fuerte que cualquier otra cosa.
La bebida fue la que trajo todos los problemas a la familia.
Como el, un dia, su padre, Gica C. habia recogido en el coche
a sus amigos, todos profesores de la Universidad, y en una curva
de la aldea, cuando venia de Brasov, perdio el control del volante,
el coche choco rapidamente con un arbol en la carretera, Gica
tuvo una lesion grave en la cabeza, pero los profesores que
lo acompañaban fallecieron.
Entonces, el hombre fue condenado a una pena elevada de años
de prisión. Su actividad en la seguridad como chivato
no le ayudó en absoluto. En la época socialista
se respetaba la ley, era la misma para todos. Su esposa Lina,
tuvo que pagar la indemnización a las familias de los
fallecidos, además de una pensión alimenticia
para sus hijos. Pero el más afectado fue su hijo Radu.
Ya no era el hijo del director del colegio del pueblo, amado
por todas las mujeres. Tanto le marcó que abandonó
los estudios, estaba matriculado en el colegio “Unirea”
el cual tenía un buen perfil, ya que quería seguir
los pasos de su padre como profesor de geografía, pero,
por supuesto, cayó en desgracia. Ambos estaban señalados
por los demás y su madre Lina, estaba muy molesta con
su marido, después de los problemas de este con el alcohol
y las mujeres, el accidente de coche y tras haber realizado
tantos sacrificios ni siquiera su hijo le daba motivos de felicidad,
aunque solo soportaba todo lo que estaba sucediendo por él.
“Cuando estaba embarazada de Radu” –recordó
Lina- Gica se veía con Mia, una mujer morena del pueblo.
Lina también tenía la piel color oliva. ¿Para
qué necesitaba a Mia? –Pensó molesta –
“esta era la manera de ser de Gica, le gustaba cambiar.
Pobre Lina, se quedaba temblando en el patio de la mujer, esperando
de que su esposo saliera de la casa de mía, se quedaba
toda la noche temblando por el aíre frío que hacía.
¡Se congelaba! Pero ella pensaba que por Gica valía
la pena todo el sacrificio que ella hacía. ¡Hombres
como él rara vez se encuentran!¡Tenía miedo
de perderlo! De que Mia se lo robara. Cuando el amanecer se
levanto tímidamente, Gica abrió la puerta de la
casa y entonces Lina salió de entre los
arbustos.
-¿Qué haces aquí, Gica? ¿Estoy embarazada
y tú pierdes el tiempo con las mujeres del pueblo? –le
dijo la mujer con tristeza.
El hombre se sonrojo tanto en la frente como en los ojos.
-¿Qué estás haciendo aquí, Lina?
–Le espetó con rabia- ¿Estás Loca?
Yo soy un hombre ¿qué quieres de mí?
En ese momento le golpeó fuertemente en la cara con las
manos y luego le dio patadas en el vientre hinchado.
- ¿No tengo derecho a divertirme? –Ladró
el hombre a continuación.
-¡Para Gica! Estás golpeando al bebe –se
quejó Lina de un modo desgarrador.
Gica siguió dándole unas patadas más, luego
se detuvo y fue hacia la salida.
“Por lo menos me dijo que simplemente se divertía,
así que no me va a dejar. Es todo mío” –pensó
la mujer feliz.
Lina era una mujer dura por su forma de ser, pero Gica la convirtió
en una persona delicada, sin poder. ¿Cuál era
su amor? Su padre, Lica Spoitoru, hacía hachas de bronce
y las vendía en la aldea. Su madre, Piranda, una gitana
que murió cuando ella nació. Así Lina,
aprendió de muy niña las dificultades de la vida.
Era ambiciosa y audaz, digna de las personas, según lo
exigido por el Partido Comunista que estaba en el poder. En
consecuencia se dio cuenta de inmediato quienes eran los activistas
de la aldea. Uno de ellos, el jefe del activismo local la llamó
de inmediato a su oficina:
- ¿Lina, no querría usted trabajar para nosotros?
Usted es una de los nuestros, trabajadora y ambiciosa. ¡Usted
puede llegar muy lejos si estamos juntos!
-Bueno, ¿Qué debo hacer? –preguntó
Lina interesada.
-Usted tiene que espiar a los enemigos de la clase trabajadora,
a los ricos. Y contarnos lo que dicen…
Estaba acostumbrada desde pequeña a la falta de todo
tipo de cosas. ¡Cuánto me gustaría espiar
a todos aquellos que están viviendo bien! No como yo
–pensó ella.
-Por supuesto que acepto –dijo Lina.
-Y nosotros, como recompensa, la matricularemos en la escuela
regular y luego serás la maestra de nuestro pueblo –dijeron
los hombres- solo queremos promover a nuestras hijas.
-Pero yo no he aprendido nada de los libros en la escuela –dijo
Lina- no me gustaba estudiar, además tampoco sé
si soy demasiado lista ¿Qué hago?
-¡Eso no es problema! Con nuestra recomendación
y tu ambición y si eres fiel al Partido Comunista además
de clara y verdadera, y nos vas informando de todo lo que hacen
tus conocidos, te vas a graduar con facilidad. Realmente es
lo único que nos importa a nosotros – le dijeron
con claridad los activistas.
Los años pasaron rápidamente y Lina se vio de
maestro en el pueblo, tal y como le habían prometido
los hombres.
Era en la escuela del pueblo donde conoció a Gica, un
hombre guapo, quedó fascinada por él a primera
vista.
“No había visto un hombre tan hermoso” pensó
ella.
Y cuando él la invitó a bailar en el centro cultural
aceptó con mucho gusto.
Lina era una mujer normal, ni muy hermosa ni fea, era morena,
con una nariz grande, una boca grande y los ojos saltones. Pero
a Gica le gustaba, como le gustaban todas las mujeres que siempre
rondó; feas, hermosas, rubias o morenas o pelirrojas,
altas o bajas, gordas o delgadas, Gica era un enamorado eterno
de las mujeres, no le importaba como eran.
Después de asistir a una fiesta de campesinos, Gica la
invite a su casa. ¡Qué feliz era Lina! Todo el
mundo le pertenecía.
Era la primera noche que estuvo con él, se entrego con
toda su alma, fue amado por la mujer. La atracción que
sentía por él era tan grande que no se podía
resistir. Lina habría deseado un marido como él.
Pero tenía pocas esperanzas y ninguna posibilidad de
conseguirlo, por el éxito que tenía Gica con todas
las mujeres. Además el no quería una, el tenía
a todas las mujeres que conocía.
-¿Está usted saliendo con Gica? –le preguntó
un día Gorun el activista.
-Sí, tío Gorun –respondió tímidamente
Lina –Si me gusta, tío… ¿qué
debo hacer?
- ¿Lo quieres como marido, Lina? –le preguntó
el hombre decidido.
- Seguro, claro, señor. Pero no creo que Gica piense
en el matrimonio…
-El lo pensará, lo pensará, Lina, si se lo pedimos
– apostilló Gorun.
Pasaron un par de días desde la conversación que
tuvo lugar en la oficina del activista.
-Gica, te llamó el partido – le comentó
Nuti, la secretaria de la escuela – te está buscando
el diputado compañero de Polenta, Gorun.
El hombre se preocupo inmediatamente. “A lo mejor ha sucedido
algo malo y me va a pegar la bronca”. ¿Será
el marido de cualquiera de las mujeres con las que he tenido
recientemente alguna aventura?¿Me acusó al partido?
–se inquieto durante el trayecto.
-Buenos días, compañero Polenta.
- Hola maestro. ¿Cómo van las cosas en la escuela?
¿Todo
va bien?
-Sí, por supuesto.- respondió el hombre.
-Camarada Chiverniseala, tú eres un activista trasparente,
has trabajado para nosotros durante años y has demostrado
que eres un hijo fiel para el partido. Y siempre te hemos pagado
como merecías. Te ayude a estudiar geografía sin
prisa, para graduarte y convertirte en un maestro en el pueblo.
Pero, ¿te gustaría ser el director? Porque el
Sr. Popa debe retirarse pronto. Y nosotros, el señor
Gorun y yo, estábamos pensando en usted. Bueno, ¿Qué
dice usted? ¿Quiere?
“Director de la escuela” –pensó Gica-
“Dios, ¡cuántas veces he soñado con
esto! Que se le propusiese ahora esto, solo en sus sueños
más fantásticos podría conseguirlo.
-Claro que sí, camarada Polenta –respondió
el hombre alegremente.
-Pero debe hacer algo al respecto –puntualizó el
oficial.
-Dígame a quien tengo que seguir, yo ya he acusado a
Andrew Michael de los kulaks y terratenientes que han ingresado
en la cárcel –dijo Gica.
-Sí, pero ahora queremos que haga algo para una de nuestras
mujeres, el partido se preocupa por ella y por usted, son leales
a nosotros –explicó el activista.
-Está bien, ¿Qué debo hacer? –preguntó
el maestro benevolentemente.
-¿Tú conoces a Lina, que vive al principio del
pueblo?
- ¿Cuál la maestra? ¿La morena, con el
pelo negro como un cuervo atrapado en un moño?
Gica pensó inmediatamente con Lina, hacía poco
que había sido suya, sin oposición.
-Sí, sí, camarada Chiverniseala. Dígame,
¿Ella le gusta?- preguntó Polenta.
Gica pensó un poco aturdido, delante suyo apareció
el rostro de la chica con la piel color aceituna, gran boca,
nariz larga y con unos ojos enormes ligeramente abultados.
“Aceptar, no tenía elección. Los camaradas
del partido podrían haber elegido quien sabe, la mujer
más fea del pueblo para él, a otros les sucedió.
Lina podría ser su esposa, Gica, había estado
con mujeres más feas que ella”.
- Sí –dijo Gica –En realidad me gustan casi
todas las mujeres del pueblo mientras no sean como Tuta del
Trapo. En algo así, Gica no había pensado nunca
hasta entonces “no me siento preparado para casarme. Bastantes
problemas tengo con los esposos de mis amigas para tener más
problemas con mi propia esposa”.
- ¿Qué Gica, no ha pensado en casarte alguna vez?
Usted le gusta, es trabajadora y ambiciosa. Llegará lejos
con ella y con nosotros, si decides casarte con ella. ¡Le
haremos director de la escuela! Usted se asienta y se casa y
obtiene el cargo. ¿Acepta? –preguntó Polenta.
- ¡Bueno, no sé! –Dijo Gica rascándose
la cabeza entre los rizos negros- Me harán director,
creo que me encantaría y la tengo que tomar como esposa-
susurró Gica soñador
- Bueno, estoy de acuerdo –confirmó, en voz alta.
- Debe ir este domingo al gran baile que se hará en la
casa de la cultura por el festival de la cosecha, Lina debe
ir, sera el momento perfecto –continúo el activista
con las especificaciones.
Y Chiverniseala se convirtió en el director de la escuela
de la aldea, era bueno, muy bueno para el esta posición.
Ahora con el poder que tendría podría conseguir
a muchas más mujeres que antes.
Pero todo fue bien hasta el día del fatal accidente,
había estado bebiendo como de costumbre, con sus dos
amigos, Doru y Nelu, profesores de la universidad –que
eran sus antiguos colaboradores y que se promocionaron con éxito
dentro del partido comunista y fueron promocionados como profesores
de la universidad, por su colaboración con el partido.
Estaban todos muertos, borrachos, pero solo él –Gica-
conducía. Allí, en la curva tuvo mala suerte y
todo paso, Doru y Nelu fallecieron, pasaron al mundo de los
justos, solo él sobrevivió al impacto con el árbol
en el borde de la carretera. Salió con vida, pero no
se salvaría de la pena, lo esperaban muchos años
de prisión, toda su intensa actividad de seguridad, no
le sería útil en estos momentos, no podía
hacer nada para engañar a la ley.
Lina tuvo que pagar la pensión a los hijos de los fallecidos,
la mujer resistió heroicamente. Ella no fue derrotada
por algo así, era dura, y su amor por Gica la estaba
haciendo luchar más, ella resistió fuertemente,
pero Radu, su hijo fue el más afectado. Pasó de
ser el hijo del director del pueblo a ser hijo del asesino condenado.
Lina se ocupo de él, hizo muchos esfuerzos económicos,
pagando mucho dinero a Radu sobre la lengua “rumana”
y para que él entrar en la escuela secundaria en la clase
del departamento de filología, pero Radu no aprovecho
la enseñanza. En el concurso cayó estrepitosamente,
obtuvo un dos de nota. Con esta nota fue asignado a la empresa
de clase de textiles, la misma escuela, donde estaban todos
los chicos que habían obtenidos unos y dos de nota, en
el examen de ingreso. Pero aún así se graduó
en la escuela secundaría “Unirea” a pesar
de que el perfil no era el aceptado, aun así el partido
le dio una oportunidad.
Cuando terminase la escuela secundaria debía ponerse
a trabajar obligatoriamente a menos que se convirtiera en estudiante
universitario, así lo decía la ley. A no ser que
quisiese tratar de asistir a la universidad para continuar con
sus estudios, sin interrupciones. Pero para lograrlo, tenía
que aprender, no era broma, y a Radu no le gustaba el estudio,
era un chico guapo, alto, atlético, de ojos grandes y
negros con el pelo oscuro y rizado. Radu era como su padre,
solo se preocupaba por la bebida y las mujeres.
Lina consiguió colocarlo y contratarlo a través
de sus contactos, como simple trabajador no cualificado en la
empresa de aguas residuales de Brasov. Entonces fue reclutado
como colaborador de la “Securitate”. Pero llegaron
días felices para él cuando se produjo la revolución.
En el pueblo no hubo movimiento ni siquiera una bala fue disparada.
Pero como él era colaborador de la “Securitate”,
Radu fue inmediatamente incorporado en las filas del grupo del
Frente de Salvación Nacional. Y recibió el título
de revolucionario, que eso le aportaba mucho dinero, además
de muchas otras ventajas. Fue inmediatamente promovido para
una posición de liderazgo administrativo. Además
recibió gratuitamente una casa en Saxone, abandonada
por unos alemanes que emigraron a Alemania. Su padre, Gica,
fue liberado hacia poco tiempo de la cárcel con la escusa
de que estaba encerrado como opositor al régimen, también
como oprimido por la dictadura, el también recibió
igual que su hijo una pensión.
Al salir de la cárcel, Gica se puso en contacto con sus
antiguos colegas, profesores universitarios, que en ese momento
se encontraban en la Facultad de Geografía. Recomendó
a su hijo para que fuera admitido en la universidad. También
le ayudo a aprobar los exámenes y alcanzar el éxito,
una vez que Radu obtuvo el título. Los maestros sintieron
compasión por el sufrimiento del joven tras el accidente
de su padre.
Con el diploma y dinero en su mano, Radu recibió fácilmente
la gestión de la escuela del pueblo, puesto que había
ocupado su padre hacía muchos años. El puesto
aportaba beneficios considerables para los profesores, que debían,
en el nuevo orden, el pagar sus puestos en la sociedad actual.
Él saco el máximo provecho de esto, incluso las
tierras agrícolas de sus empleados, en concreto de las
cosechas, las hacía desaparecer durante la noche y nadie
podía decir nada. Aunque reclamasen no podían
hacer nada, Sí se hubiesen quejado no resolverían
el problema, porque se habrían hecho daño a ellos
mismos.
Lina con su ambición, no se conformaba con eso. Cambió
en moneda extranjera todo su dinero para comprar para su hijo
el puesto de inspector. Ella ofreció tanto dinero al
jefe que este decidió poner a Radu como inspector de
dos disciplinas, no solo de geografía sino también
de religión, a pesar de que este no tenía ningún
diploma en esta área. Pero con un soborno todo era posible.
Y la posición era más rentable, sobre todo porque
era una nueva disciplina implantada en el plan de estudios y
habían captado a personas que querían pagar el
plan de maestros, además hubo sacerdotes, sus esposas,
que sobornaban y que los pobres querían complementar
sus ingresos, con el dinero obtenido en algunas horas de educación.
De este modo Radu se hizo rico rápidamente y recuperó
con celeridad el dinero entregado para conseguir el puesto de
inspector. Además del dinero, por supuesto, conseguía
por parte de los clérigos de forma permanente botellas
de bebidas alcohólicas de todo tipo, que los sacerdotes
recibían en bodas, bautizos y como limosnas.
La familia se había recuperado totalmente, era como en
los buenos tiempos.
Ahora trabajaba en la escuela y Gica trabajaba como profesor
junto a Lina, tan querida para su hijo que deseaba que fuera
plenamente feliz. “Tal vez sea así, cuando Radu
deje la bebida y las mujeres”-pensó- “que
no haga alguna picardía como Gica”.
Lina buscaba una mujer para su hijo y pensaba que finalmente
lo mejor para su hijo sería la hija de la secretaria,
mujer soltera, de la escuela común. Antes de la revolución,
la chica trabajaba en el pueblo como trabajadora agrículoa,
enseñando en la “Alta Escuela Agrícola”
en Prejmer para graduar a los alumnos, tras la revolución
las plazas en la Universidad había crecido de manera
exponencial, como hongos. Ella decidió acceder en la
institución de la universidad.
“Como profesora en el pueblo fue buena Marina, Radu”
– pensó Lina. La boda tuvo lugar inmediatamente.
Y los regalos recibidos, especialmente de sus subordinados,
los jóvenes se compraron un Audi.
En los meses siguientes, Marina quedo embarazadad y dio a luz
a una niña. Lina fue la más feliz de tener una
nieta y ver que a su hijo que se asentó en su casa.
Pero Radu era idéntico a su padre Gica. Marina no consiguió
hacerlo estar tranquilo y que no estuviera detrás de
las otras maestras de la escuela. Particularmente tras las que
eran subalternas y le atraían tanto… ya no había
ninguna posibilidad de que escapara a la moderación.
Radu, despertó en la cama del hospital. Junto a le estaba
preocupada Marina su esposa y Lina su madre.
-Me alegro que estés bien, querido –grito Lina
de alegría.
- ¿Y mis colegas, las profesoras? –preguntó
Radu confundido.
- ¿Tus acompañantes? –Preguntó Marina
– no sobrevivió ninguna. Solo tú tuviste
la suerte mi amor –y ella pensó feliz-“Gracias
a Dios que nos hemos librado de ellas; ¡ellas me querían
robar a mi Radu”.
Epílogo
Radu no fue a prisión después del juicio, el pago
poco dinero pero valio la pena, se salió con la suya.
“Lo bueno es que no me pasó como a papá”,
pensó el hombre. Ahora es otra época, otro momento.
En la época socialista podría haber llegado más
lejos en función de la “Securitate”, pero
si hubiera cometido algún delito, habría sido
castigado como cualquier ciudadano de a pie. ¡Ahora estamos
en democracia! Pagas dinero y te libras, hagas lo que hagas,
uno puede robar, matar… si uno trabaja para la seguridad
comunista y ha participado en la Revolución, como yo,
y además tienes dinero para entregar a quien debe fijarlo
todo, se soluciona todo. “Que bien que ahora no estemos
en el comunismo”.
Sin embargo, Radu Chiverniseala fue cambiado de puesto de inspector
escolar, pero no por el accidente, sino porque llegó
un hombre más poderoso, con más dinero y más
corrupto que él. Sin embargo, Radu volvió a ser
de nuevo el director de la escuela del pueblo… al igual
que su padre.
Pero el problema era que había menos chicos en las clases
y el número había bajado en las clases de geografía
y rápidamente desaparecieron, así que Radu se
quedó sin empleo.
La solución le llegó de donde no se esperaba.
En el sindicato había algunas entradas para tener unas
vacaciones en el campo casi gratuitas y como director, tenía
prioridad para estas. El lugar causaba estupor y había
una Universidad privada que tenía un establecimiento
genial. La oferta era prometedora: “una universidad más,
una gratis” como en el supermercado. Así en el
pueblo, Radu volvió con su título en “Letras”
por la Universidad de Venecia para él que pagó
y un título de “Psicología” libre
para Marina. Para estar en la educación en estos momentos,
se aceptaban los sobornos, que estaban muy bien, a nadie le
importaba si los diplomas estaban siendo reconocidos o no. Llego
a ser profesor de “rumano” y junto a sus conocidos
llegó a ser uno de los miembros de la junta de examinadores
en el condado, además el dinero que pago Chiverniseala
por el título lo recupero de inmediato.
“Que bien que sea esta época, en el socialismo
eran pocos los alumnos de las Universidades, solo estaban los
más inteligentes, pero ahora son miles, miles, tienen
acceso todas las personas” –pensó Radu.
Chiverniseala se presento en las elecciones siguientes como
diputado. ¡Por supuesto, sin éxito! Pero presentarse
como candidato es algo que no todo el mundo puede y no todos
tienen acceso. ¡Para eso es necesario pagar muchísimo
dinero! |
| (*) Se trata de la revolución
desde la travesía desde a la socialismo a la época
actual. |
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