Siento en mi pecho
la tristeza
de un sufrimiento incompresible
para su diminuta mente.
Surcaré mares saciando el
hambre simbolizando una
silueta esquelética por la
malicia del adulto.
Que un mendrugo de pan
no sea la recompensa del
absurdo allanamiento impropio.
No abandones a la infancia,
Respeta su felicidad.
Otorgando sueños esperanzas
de un futuro.
Reflexiona.
La humanidad envuelve
con perfumes la bendita infancia.