Nadie comprende sus
angustias
lastimando tu bella autoestima.
Sus lágrimas son perlas ocultando
una cruz de maltrato causada por
el hombre que amaba.
Su silencio es un laberinto
extraviado la salida rebosada
de trampas malditas del desamor.
Sus tormentos son relámpagos
atronando heridas de tristeza.
Hundida en el fuego del infierno
donde sus preguntas eran
respuestas de injusticia. ¿ Hasta cuándo esa
humillación?
Mujer.
Levanta con orgullo la cabeza
esa fiera jamás te amo.
Grita al mundo con valentía,
Basta ya, Ni una mas.
Abre ventanas a tu propia
y digna libertad.
La violencia no es amor.