| El viento huele
a tomillo surcando palabras
despertando las ausencias arrullando dudas
mientras las palomas mensajeras volaban
sobre la veleta del horizonte.
Los suspiros arrebataban con suavidad
el golpeó del mar en el arrecife del
silencio mas absoluto.
La brisa suena dulcemente en los oídos
dibujando versos en la arena fina
seduciendo las mareas.
Es ardiente la luna con sublime
tacto ondeando el planeta.
Prosa del viento como una bella
amapola entre rosas naciendo
los romances en plena naturaleza.
Lluvia mansa espera el atardecer
irradia fuertemente anunciando
que el presente se oscurece
esperando el viento del nuevo
amanecer.
LA MUJER NO ES DISCRIMINACIÓN
Basta a la discriminación de las mujeres.
Somos la fuente inspiradora dando vida.
Mujeres trabajadoras incansables.
Fuimos educadas para ser madre
entregando nuestro útero.
Feministas aclamando la igualdad
donde el hombre tuvo su remota
fortaleza.
No a la violencia de género.
Basta la incomprensión del
machismo necio.
Que la igualdad presida en el mundo.
Que las mujeres tengan los mismo
derechos y deberes que el hombre.
Podemos elegir nuestras propias vidas.
No queremos vivir en el profundo silencio.
Soy mujer y luchare por las mujeres
discriminadas.
La mujer no es discriminación
SOBREVIVIR
No sé qué sobrevive por la espalda
negando el frío intensísimo
compensando la presencia
extrañado la espera.
Eran las dos y la impaciencia
se empezó a quebrar como
un espejo suspirando por la
soledad alejada de la
monotonía.
Entre los juncos jugaban
aquellos chavales llenos
de ingenuidad.
Dibujando líneas en el
cielo donde el aíre marcaba
los perfiles sin esculturas.
Nuestra torpeza dominaba
el destino con palabras
|