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Putrefacto sistema contra la mujer, poema de Eufrasio Navarro

LA VIDA ES PUENTE


Al cabo del tiempo siento,
la soledad de la vida
en medio del gran océano
como un naufrago, en una solitaria isla.

Acechada por legendarios monstruos,
sin recursos, solo mis manos,
que trepan por las frágiles hojas
del calendario.

La vida se reduce entre sombras
tumbada entre paños de corte celestial
por los empeños, de subsistencia.

Y el tiempo va pasando
entre fatigadas, penas y soberbias risas
sorteando meandros del único rio,
que hay en la isla.

Solo, ante los elementos
de la madre naturaleza
llevo a cuestas un sentir, sin encuentros
en la soledad de la vida.

Sin crecer, pero el destino se hincha
y hace estallar las ilusiones que llegan
hasta los márgenes de mi isla
donde, no veo ninguna claridad
para poder remontar,
los copos de los árboles. Y ver el sol,
para iluminar mi pensamiento,
soy un crucigrama de ideas sin solucionar,
por culpa de los monstruos,
que me atan a la necesidad.

Soy preso en la libertad de mi isla,
cuando a cada paso, con el mar tropiezo
y no tengo velero, para navegar
y llevar, mis pensamientos frescos
a tierra firme.

Dibujo imágenes para sortear esta vida,
dibujo un puente y me conduzca al paraíso
donde, pueda arar con mi pecho,
la efectividad de los sueños.

O poder navegar de isla en isla
trazando deseos, con la más pura realidad
de los sentimientos.

Quiero ser fuerza, quiero aún, más lealtad
entre mis puentes donde,
la vida sea un bálsamo de honestidad
y pueda nadar en el esplendido flujo
del amor, sin clasificar.

Quizás no tenga remedio,
quizás el tiempo seduzca la equivocación
al no poder ver la luz del sol
y embriagado por el compromiso,
quiera ser siempre yo, quizás,
quizás, la conciencia me atrape
y me lleve, a darlo todo.

Me siento perdido en la jungla de la isla,
de mi isla sin estar marcada
en ningún mapa del atlas cartográfico
del gran océano,
y en mi naufragio me agarro,
a un simple palo
llevándome a la desesperación
de no pronunciar mi propio nombre y,
creer poder conseguir la salvación
en medio de los hostiles elementos.

¿Existirá el paraíso? Me pregunto
de momento solo estoy atrapado,
en la soledad de la vida, intentando
construir puentes, de isla a isla,
hasta el firme continente.

 
 


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