Tú tienes el poder de la serpiente cobra
y tus ojos se deslizan como un reptil que me envuelve
y entonces brillan extrañamente, tratando de dominar
mis ojos
y te transformas en una serpiente pitón
que sólo quiere enrollar a su presa y deglutirla.
Pero te encontraste con que no estabas entre las vides,
sino en una habitación real,
una sala de la universidad húmeda, oscura, misteriosa
como una cobra rey.