Estás en > Mis repoelas > Colaboraciones

 
  UN ALTO EN EL CAMINO
 
    No recuerdo ni el nombre de aquel pueblo.
    Era un burgo dormido y mesetario
    donde entramos a hacer un alto y descansar.
    Nos dimos una vuelta por sus calles estrechas
    y fuimos a parar a una plaza, en el centro,
    pequeña y sombreada por árboles frondosos.
    Nos sentamos en una terraza. Los gorriones
    daban saltos audaces, al acecho
    de las patatas fritas. Luz y sombra se unían
    para trenzar extrañas filigranas.
    Hacía fresco. Nada más. Nos fuimos
    para continuar el viaje. Nunca he vuelto.
    Y no recuerdo el nombre de aquel pueblo:
    juro que no es un truco literario.
    Sin embargo, ya llevo mucho tiempo
    intentando dar forma a este poema.
    No encuentro las palabras que den fe
    de aquella paz callada, aquel sosiego
    bajo la sombra. El tiempo y los recuerdos huyen,
    pero hay lugares como aquel villorrio
    que insisten en quedarse en la memoria
    porque tal vez nos han sido otorgados
    como señal. Nos salen al encuentro.
    Esperan. Pasan años a veces sumergidos
    en nuestros pensamientos, como en un lago turbio,
    pero de pronto afloran. Y entendemos,
    hasta donde podemos entender,
    que aquello que está fuera del tiempo y de la muerte
    se digna aparecer cuando no lo esperamos
    para ofrecerse, y traza signos y nos dirige
    con amable inquietud, con belleza que alerta.

Selección de poemas de © Miguel Ibáñez de la Cuesta, elegidos amablemente por el autor, para su publicación en la revista mis Repoelas:





Cansancio y nostalgia de Castilla ~ : ~ La voz prisionera

Una cuestión de orden ~ : ~ Nada que declarar

Todos los días son el día único ~ : ~ Una visita a los antepasados

Una actitud ~ : ~ Ria de la arena ~ : ~ Con una vieja amiga

Presagios ~ : ~ Ruego ~ : ~ Promesa ~ : ~Tener Oido

Mensajes ~ : ~ Vacaciones ~ : ~ Revelación en el Cantábrico

Un alto en el Camino ~ : ~ Santa Filomena


 


Página publicada por: José Antonio Hervás