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La magia de los cuentos

 
EL VENDEDOR DE SUEÑOS - PARTE II
Justo no cesaba de andar de un lado a otro, refregándose las manos. La cara enrojecida y la frente empapada de sudor lo delataban.

Sus ojos desprendían chispas… La cólera prendió la mecha y explosionó la rabia que tantas veces había contenido.

- No me tires de la lengua, eres un retorcido que disfruta con las desgracias ajenas o se cree el ombligo del universo, solo porque es capaz de venderle él alma al mejor postor para conseguir sus objetivos.

Ángel se reía a carcajadas y a la vez aprovechaba para lucir su dentadura blanca y perfecta, tanto que Justo dudaba si era de porcelana.

-Casi aciertas, hace muchos años que tuve que hacer un pacto. Oye no te pongas así, un buen vendedor no nace se hace y a ti té falta lo esencial creerte que eres infalible.
Sabía que una de las virtudes de Ángel era la perseverancia, así que contó hasta veinte para tranquilizarse y poder aguantar el sermón de cada viernes.

-¿Tienes que decirme algo mas? Estoy dispuesto a escucharte pero después me dejaras tranquilo y te aseguro que me quedaré igual que un perro cuando le quitan las pulgas. Te lo puedo decir a gritos pero no más claro¡¡no soporto tu prepotencia.
invierno
Pasó al tercer paso tenia que tomar la decisión. Ángel puso toda la carne en él asador, ahora se la jugaba; Pronto sabría si había elegido el momento adecuado.

-Trato hecho, pero debes aplicarte las cuatro reglas que todo buen comercial debe saber. No se puede ser tan ignorante como tú, te dejo mi agenda ya no la necesito. En ella encontraras las pautas a seguir, espero que en estos días pongas en práctica todo lo que aprendas si no té funciona; reflexiona…


Tal vez, tengas que pactar tú también…Toma consejo con un buen vino y decide con agua después.

Con los ojos desencajados, la boca seca y la dignidad pisoteada, Justo atacó a Ángel.

-¿Qué te has creído? Qué puedes decirme lo que te dé la gana, sin tener en cuenta que hieres mi orgullo, eres diabólico… estas enfermo ¿Dime, quien eres y donde vienes.

Ya podía responderle a Justo, Ángel tenía que trabajarse la ironía.

-Soy un ser de naturaleza indeterminada…de aquí, de allá y de ninguna parte soy el día, la noche y no soy nadie.

-¿Qué dices? Has perdido la cordura o es un acertijo lo que acabas de plantearme, le preguntó Justo.

-Me marho tengo hora con mis clientes me esperan.

-¡No te vayas! No puedes dejarme así, sin más.

-Nos veremos, volveré a cerrar un contrato que tengo pendiente… Y luego me marcharé para siempre.

Se marchó Ángel, dejando a Justo abrumado, una sombra pasó sobre sus ojos y dejó mudas sus palabras.

Cogió la agenda, la abrió por la primera página y comenzó a leer:

“La ignorancia es el peor enemigo del hombre”

Las cuatro reglas de oro.

A.I.D.A

Atención: Este es el primer paso que tienes que conseguir cuando captas un cliente.

Interés: Tienes que ser agresivo verbalmente, cautivar con la mirada de un enamorado y sonreír en todo momento de oreja a oreja.

Decisión: No titubees nunca y recuerda que tu rostro, tus manos y las posturas de tu cuerpo tienen su propio lenguaje. Mantente frío, haz un inciso y pide un vaso de agua; Bebe cada sorbo sin prisa y respira profundamente, entonces ya estarás preparado para dar la estocada.

Astucia:, Rematar tu argumento a la misma vez que tu cliente firma el contrato.

Paso la primera pagina y siguió leyendo.

< La fortaleza del bambú >

“Cuando una persona esta viva, es blanda y flexible. Cuando está muerta, sé vuelve dura y rígida. Cuando una planta está viva, es blanda y tierna. Cuando está muerta, se vuelve marchita y seca . Por ello, lo duro y lo rígido son compañeros de
lo muerto: Lo blando y lo flexibles son compañeros de lo vivo…(Lao Tsé, Tao Té King.)

Lo grande y poderoso será colocado abajo; lo humilde y débil será honrado.

La rigidez es el camino de la muerte, la fluidez es el camino de la vida

(Miyamoto Musáshi, Gorin no Sho).

Había leído una y otra vez la agenda, Justo desconcertado, se preguntaba como era Ángel, había pensado mil veces que era un ser sin escrúpulos. Quizás, porque nunca se había preocupado en ver más allá de su propia nariz. Tenia que saber cual era la verdad…

Abrió su carpeta color marrón aunque bastante desgastada, nunca quiso desprenderse de su vieja herramienta de trabajo, para Justo era su talismán de la suerte .Con ella se estrenó confirmando su primer pedido.

sigue la vida

Se sentó en el viejo banco como tantas veces Ángel lo hacia, ni siquiera se había percatado si era de hierro o de madera, pero sí que estaba mullido porque lo escuchaba quejarse cuando se sentaba en él . Agarró con fuerzas el contrato vinculante que utilizaba con sus clientes, rebuscó en la carpeta cogió las gafas, acelerado comenzó a leer la letra pequeña.

Las almas en el transitar de la muerte a la vida eterna, serán rescatadas por su propietario, no serán liberadas bajo ningún concepto.

No podía dar crédito de lo que estaba leyendo su producto en manos de un dictador; ¿para que las querría? se preguntaba. Tal vez para formar un ejército de esclavos entrenados, pero para qué fin…

Su mente cayó en picada a un pozo ciego, una fuerte tormenta de granizos negros congelaron su cuerpo y espíritu. Siempre seria prisionero de sus propias dudas.

Nunca tuvo la necesidad de disfrutar de algo más qué no fuera su fe y su ceguera,su paraíso forjado de fantasías se deshizo como la bruma empujada por el viento.

Despertó al mundo de los vivos, ya no podía dar marcha atrás…sumergido en sus pesares no vio llegar a Ángel.

- Don Justo he vuelto por la agenda olvidé unos apuntes importantes, lamentno poder dejártela.

Un nudo en la garganta le impedía pronunciar una palabra, acababa de arrancarse él velo de alquitrán que le había robado la luz...

- Además te traigo un contrato; léelo si estas de acuerdo con las condiciones fírmalo.

Enseguida comprendió Justo que tendría que pactar. Pero no con el diablo, sino con el mismo.

Ángel no se equivocó, ahora solo seria cuestión de comenzar otra vez...

Toma te he traído un libro lo he escrito en honor a ti. Justo leyó él titulo: << La vida es Bella >> Los dos sonrieron, no hacían falta decir nada más ya los unía la complicidad.

Seguirían atajos diferentes, pero con el mismo propósito “Erradicar la ignorancia”.

Ángel , seguiría su camino como escritor, se marchó confiado. Justo lograría escalar la cima de su montaña con éxito.

Ofrecería un nuevo producto,”Los libros” seguirían pasando de mano en mano.Había cerrado el último contrato que le quedaba, como buen comercial una vez más consiguió su objetivo "Captar al vendedor de sueños”.

Ángel, sigue escribiendo, Justo ofreciendo calidad de vida...(El amor a leer y escribir).

La magia de los libros seguirá enseñando que soñar y vivir los sueños es posible a traves de las palabras.
Relatos y cuentos de Lola Conde Rodriguez
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