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La magia de los cuentos

 
EL VENDEDOR DE SUEÑOS - PARTE I
Sé le cayó la agenda al suelo. Ángel no se había percatado... en ese instante, Justo pasaba por su lado, la vio caer, la recogió y lo llamó para entregársela.

Entablaron una conversación casual o quizás estaba predeterminado ese encuentro. Nunca se sabe cuando juega el destino o cuando una persona lo manipula…

Desde entonces se veían todos los viernes después de la jornada laboral, los dos tenían una cosa en común; Las ganas de partir con la rutina y que trabajaban de comerciales.

El parque estaba desolado, no se oían las risas de los niños, tampoco el murmullo de las conversaciones de los adultos, ni las zapatillas arrastradas por los pies cansados de los ancianos.
viento
Una cortina transparente rasgaba sin pausa el paisaje…
Se oían las gotas del agua al estamparse contra el suelo y las ramas de los árboles vestidas con sus mejores galas bailando una danza al compás del silbido del viento.

Ángel llegaba antes al encuentro, anhelaba la soledad para agudizar sus sentidos; oler, respirar, ver, escuchar y saborear el embrujo de la naturaleza.
La lluvia dio una tregua, eufórico se dirigió a ver a su confidente el viejo banco, lo encontró empapado, con pañuelos de papel lo acariciaba para no dañarlo; era su amigo incondicional aparcaba sus problemas para escucharlo, conocía su vida y nunca lo censuraba ni le negaba su asiento.

Él si que era paciente, había aprendido la asignatura más difícil, aceptar y aceptar. Soportaba el peso de las almas y nunca se lamentaba.

Se sentó en él despacio para no dañarlo y fue entonces cuando se quedó embelesado contemplando a los álamos colmados de pájaros, todos estaban en silencio.

Ángel creyó que estaban adormecidos, cual no fue su sorpresa, qué en un segundo todos al compás desplegaron las alas dibujando en el aire un abanico inmenso de plumas y colores y con sus más hermosos trinos le regalaron una hermosa melodía.

El arco iris no pudo contenerse ante tanta majestuosidad y se puso de pie para aplaudir tan bello espectáculo. Ángel, nunca había vivido un momento tan espectacular,absorto, no se percató que Justo estaba a su lado.

-Hola Don Ángel.

-¡Don Justo, que sorpresa no te he visto llegar!, ¿Qué tal, como te ha ido la semana?

-Regular.

-¿Qué te sucede? Tu rostro es la imagen pura de la amargura.

-Los tiempos han cambiado mucho, antes los valores eran distintos ahora la gente es muy incrédula y mucho más practica. No piensan, viven el día a día, no quieren saber que le deparará el destino. Por eso las ventas han decaído tanto.

-Ya, si no fueras tan obtuso las cosas te irían mejor, vente a trabajar conmigo. Yo vendo mi producto a las personas que valoran la vida , ofrezco calidad de vida.

Tú en cambio el tuyo lo vendes para el día que mueran, eres patético ¿lo sabes?.

Ángel comenzó a poner en marcha su estrategia, tenia que conseguir la atención de Justo.

- Mírame, absorbo todo el jugo de lo bueno, lo bello y misterioso… la vida es una ciruela madura, pero no-ajada… su sabor es tan dulce que cuando la pruebas una vez, te deja con la miel en los labios… Tú sigues comiéndote la sobras de comida que van dejando los demás, ni siquiera tienes para comprarte una puñetera corbata.

-No hay una vez que hablemos que me regales una crítica positiva, estoy cansado de soportarte, entérate de una vez, no la uso porque me parece que solo sirve de babero para los cursis como tú, ¿vale?.

-Comprendo que vayas vestido de blanco porque te lo exija tu jefe, pero es que vas siempre con la misma ropa. ¿Qué le haces publicidad a la hostia consagrada?

-Por favor, no sigas, estoy cansado de oír la misma cantinela, que contento estás ¿Celebras algo?

No, ya me conoces, me gusta reírme hasta de mi propia sombra, vivo intensamente cada momento, porque no sé si mañana tendré otra oportunidad. Disfruto del otoño de mi vida para guardar todo lo bueno, y poder alimentarme de mis recuerdos cuando llegue el invierno.

-Yo también lo hago, a mi forma; estoy en paz conmigo mismo y no tengo pesadillas.

-Que ingenuo eres ¿piensas que yo no duermo? Sabes, lo hago a pata ancha y además tengo sueños muy reconfortantes. Me importa un bledo, si después de morirme existe algo más… no me propongo metas inalcanzables, aspirar a ser un muerto viviente dejándome el pellejo en el intento, no es mi ilusión.

¡Es inaudito! Hace años que se extinguieron los especimenes como tú, dices que duermes tranquilo. Ya me gustaría verte, seguro que el ruido de tus tripas no te deja cerrar los ojos y cuando a duras penas lo consigues, sueñas que estas en el purgatorio del hambre. ¿Que crees que vas a conseguir siendo un mártir? ¡La eternidad!, eso es una utopía, te tragara la tierra igual que a todos los hijos de buen vecino.

Había dado el primer paso con éxito, Ángel tenía que pasar a dar el segundo;crearle interés .Impactado le escuchaba Justo a la vez que lo observaba:

El pelo lo tenía entrecano, engominado, su tez tersa y bronceada, sus pupilas eran dos canicas centelleantes.

Bien limpio y planchado vestía un traje negro combinado con una camisa de rayas azules, burdeos y grises. Olía a buen perfume, le recordaba a la hierba silvestre.
parque
La curiosidad iba en aumento, Justo se acababa de dar cuenta que no sabia nada del pasado de Ángel, ni tampoco cual era el producto que vendía.

-Solo eres un comercial igual que yo ¿Por qué siempre censuras todo lo que hago?

Ángel aprovechó el asalto para desarmarlo…

-Estas delgado y pálido; sólo se te ven las cuencas de los ojos y los huesos de tú boca enferma, el aliento que desprende es peor qué el olor de los contenedores de basura ¡no hay cristo que lo soporte!

Ya que no puedes ni permitirte ir al dentista hay un remedio casero: planta una maceta de perejil y después de cada comida coges una rama y la masticas eso té ayudara a neutralizar los olores.

Si esto es vida que venga tu jefe y me le diga que le escupiré en la cara.

¿ Quién té crees que es él todopoderoso? Ofrece el paraíso y después qué, te has preguntado alguna vez para qué quiere las almas de los difuntos. Ni siquiera te has molestado en leer la letra pequeña del contrato, no tienes ni idea de lo que llevas en la manos.

-¿Y tú lo sabes? Porque no me dices lo que vendes ¡Calidad de vida! ¿ Que significa eso?

Eludió la pregunta sutilmente, Ángel continuó con su estrategia.

-Solo un imberbe como tú cree en lo que no puede ver ni tocar, nunca me han gustado los que no se dejan ver...

Deja ya de ir por ahí de salvador y quiérete más. Te aseguro que no tendrás una segunda oportunidad.

Ya has tenido tiempo de darte cuenta que el infierno esta en la tierra, estas muerto no valoras lo que tienes y anhelas lo que no sabes si existe. 

¡ Eres imbecil ! 

-Ya está bien, ¡eres insoportable! Yo tengo fe en lo que hago, estoy seguro que hay un mundo mejor.

- ¿Cómo lo sabes? Conoces ha alguien que haya vuelto del mas allá y te lo haya confirmado . Para callarme, tendrás que llenarme la boca con algodones y amarrarme las manos detrás de la espalda ¡ me das lastima! Si llegas a viejo ¡qué lo dudo! Serás un vagabundo predicando la miseria o, mucho peor, estarás enfermo con el Síndrome de Diógenes. Continuar leyendo...


Relatos y cuentos de Lola Conde Rodriguez
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COLABORACIONES CON MATEMÁTICAS Y POESÍA: LOLA CONDE RODRÍGUEZ



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