Estás en > Mis repoelas > Colaboraciones >

 

EL CARNICERO

– El oficio de carnicero no es un oficio cualquiera, llevo en él muchos años, y a pesar de que parece algo salvaje y desagradable, es todo un arte, lo conozco a la perfección porque en mi vida no he hecho otra cosa. Los utensilios que uso, aunque rudimentarios y fríos, son perfectos para su tarea: matar y desmembrar.

Son herramientas con las que tengo una especial relación, son mis amigas, mis compañeras, mis amantes, nunca me son infieles, sólo están conmigo, sólo trabajan para mí, son sólo mías y de nadie más.

Disfruto con ellas cuando quito la vida al animal, cuando le vacío toda la sangre, cuando corto la piel, cuando lo descuartizo, cuando separo las vísceras, cuando separo los huesos de la carne… es un placer indescriptible que no puedo comparar con nada, para mí realizar este trabajo es más excitante que estar con una mujer.
He matado y despiezado a toda clase de animales, de todos los tamaños, tanto domésticos como salvajes, sólo hay uno al que aún no he tenido el gusto de enfrentarme: a uno de mis semejantes, aunque supongo que su carne y huesos serán similares a los demás.
El carnicero
– ¡Oh no, por favor no! Ya está aquí la pesada que viene cada día a darme la tabarra, es que no la aguanto, me pone enfermo, siempre me hace remover todas las piezas de todas las clases de carnes hasta que encuentra la que satisface sus desesperantes gustos y manías, incluso a veces, muchas veces, después de hacerme la faena, se va sin comprar nada, y es que encima me espanta a toda la clientela, esta mujer va a ser mi ruina. Seguro que hay cientos o quizá miles de carnicerías en todo Londres, y tiene que venir a la mía, esto es una maldición. El día menos pensado la destripo, lo juro como que me llamo Jack.
Poemas y Relatos de Juan Fran Núñez Parreño :

POEMAS : Todo y nada ~ : ~ Tráeme

RELATOS: Regalo de cumpleaños ~ : ~ El carnicero
 


Página publicada por: