Estás en > Matemáticas y Poesía > Colaboraciones >

 

YO TAMBIÉN MASTICABA LA CAL DE LAS PAREDES

Yo también masticaba la cal de las paredes
en las tardes de agosto
y creía que sólo se moría en invierno
y no entendía por qué cada vuelta del mundo envejecía a mi madre.
Estuve enamorado de una araña grandísima que vivía en una grieta
de la puerta
y hacía competiciones de gusanos.
El cielo me parecía una carpa gigante
y cuando vi pasar los primeros aviones los ojos se me abrieron
como dos libertades.
Mi padre me enseñó a comprender el viento,
a predecir la lluvia en la piel de los árboles
y por eso he tenido siempre miedo al futuro.
De pequeño, además, yo quería ser gitano
para tener un burro, entre otras muchas cosas,
y caminar descalzo.
Pero la vida nunca acepta nuestros ruegos
y me gustó el latín no sé por qué motivo
y aquí estoy enseñando lo que a veces no entiendo.
¿Qué voy a decir yo de la palabra hombre?,
¿cómo puedo explicar que para que haya historia
hubo que desde siempre ir matando o muriendo?
Conseguí ser mayor y me quité estos vicios a pesar de mí mismo:
y me conformo y callo y voy tirando
y echo de menos mucho la araña de la grieta
y el olor de la cal me es como de familia.
Aprendí, como todos, a amar lo que no amo,
y a hacer, según la norma, lo que todos hacían.

Selección de poemas de © Arelio González Oviés , cedidos por deferencia del autor para la revista mis Repoelas:






Usted seguro que ha sentido vergüenza alguna vez

Yo también masticaba la cal de las paredes

Algún día se posarán los pájaros a cantar en tus brazos

Junio era azul y alto como los cielos de los sueños

Estación ininterrumpida


Te invitamos a conocer otros contenidos de utilidad visitando el sitio

Matematicas y Poesia

 


Página publicada por: