|
Cuando la jungla de tu ser despierta
La fuerza del sentimiento aflora.
¿Dónde ese arrebato dormido mora?
¿Qué señal da a ese instinto la alerta?
¿Quién dejó, desnuda, tu entraña
abierta,
que esa herida de amor cerrarse implora?
Por falta de pasión también se llora,
Tu corazón quiso cerrar su puerta
Y te negaste así a la vida.
Sólo sombra de lo que habías sido,
Encerrándote sin buscar salida,
Recordando vivir haber sentido.
Notas ahora en ti una flor encendida,
Por fin a la dicha has renacido.
|