Estás en > Mis repoelas > Colaboraciones

 

PUENTE ROMANO


Qué imprecisión del cielo, con qué cordura de ante,
envoltura estelar, silbido de genista,
latigazo en la sien, logística de pájaros,
bóveda de aluminio, imprecación al agua
que atada al friso nos revivirá,
mortaja en la visión de teselas probables
podremos deshacer un lazo de oro,
un antifaz de cúpulas ardiendo,
la constancia embozada como una escaramuza
detrás del llanto de la pedrería.
¿Puedes reconocerme? ¿Sabes cantar mi voz?
Anuda el artificio a su voracidad,
dame de beber luz, qué buena estaba el agua,
las manos de mi padre amasando tu frente
mientras la anochecida es un telón rojizo.
¿Vienes desde tan cerca? ¿De verdad puedes tocarme?
¿Caminas mi lenguaje? ¿Soy expresión o norte,
un borrador o fiebre, una sombra aterida
o el fogón que deslumbra en un vacío de nieve?
Hay balas de mercurio embalsamando el aire.
No estoy aquí. ¿No ves
que la esperanza drena con metal amarillo,
que las pestañas cortan el humo de las fuentes?
¿Dónde me esconderás ahora que ardo,
que soy la tea que alumbra el camino gigante?
Somos dominación. No hay más latidos
que la campana encinta de un amanecer frágil,
que la bebida maternal del aire
bajo el sol de la esponja, su erupción inclemente
en los tobillos de cada ojo de buey,
de cada arco siniestro sobre el puente vigía
detective trivial de una impostura,
las mujeres del dátil, bailarinas de noria,
los primeros azotes contra piel de pizarra
curtida a la intemperie, hoy respiramos
la esmeralda en las córneas, el ramaje en los dientes:
cualquier paso anterior fue nuestro paso,
su escarlatina de fabulación.
El ungüento fulgura bajo el álbum dormido.
Tras la casa vacía, en su rapto de peces,
quizá me reconozcas bajo el vientre de escamas
porque he salido a flote y soy la eternidad.
Poemas de Joaquín Pérez Azaustre
Poema anterior ~ : ~ Siguiente poema
 

MATEMÁTICAS Y POESÍA: CASI TODO LO SUFICIENTE PARA VIVIR



Página publicada por: