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Del poemario, Joan Fontaine Odisea [2005]:


    3
    Me encontraba en un examen de mecánica cuántica
    el día que estalló la guerra del Golfo, demostrar
    que en el estado de más baja energía de un átomo de hidrógeno,
    el potencial atractivo creado entre el núcleo y el electrón
    disminuye exponencialmente a grandes distancias
    (AYUDA: el cálculo es más fácil
    utilizando la Ecuación de Poisson)
    .

    Me puse del lado occidental.
    Algunos abandonaron el aula.
    Siguiendo a Wittgenstein,
                                supongo,
    pensé en alistarme.

    Después, meses de lluvia y vídeojuego
    sobre Bagdad, te quedabas a dormir más noches,
    tu cuerpo segregaba dulce,
    en el desayuno hablabas de banderas,
    de horizontes espesos como mercurio, pero,
    quizá también siguiendo a Wittgenstein,
    todo aquello me daba igual,
    había otro rehén que rescatar en mí,
    otro petróleo por consumir,
    otro desierto por tomar.

    Ahora, más allá de esa distancia en la que las cosas
    giran alrededor de las cosas,
    únicamente este deseo de mortandad,
    esta mezcla de intuición y física de mentira
    en la que la poesía nos va diluyendo,

          ni siquiera huelo ya la pólvora
          con la que miné mis redundancias.


          3.1
          Todas las noches son la misma
          menos ésa que, si a la nada
          por necesidad le sigue la nada,
          no sabes por qué llaman Fin de Año,

          ésa que te coge en retrasos por sorpresa
          [a causa de la niebla Spanair informa]
          en aeropuertos levantados con niebla,
          entre razas que son niebla

          entre happy christmas diferidos por la niebla
          entre móviles palpitando en bolsillos de niebla
          en el espejismo de que esta vez no viajas solo
          en la certeza de que al llegar sólo niebla te espera,
          y te entretienes en la confección de metáforas brutales,
          las cabezas de esta muchedumbre
          son las burbujas de la copa de champán
          en la que cada fin de año bebe Dios
          antes de distribuir el azar y caer borracho

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