Hoy he andado sin rumbo
sin un vector que me guie
sin su módulo de longitud
sin su dirección de la recta
y sin su sentido tanto de
origen como de extremo.
Y la desorientación confusa
me ha llevado a lo irracional
cuya pendiente espanta
cuya pendiente atraganta.
Puede que sea la semejanza
que analíticamente quiera dar
de juntar dos polinomios de
distinto grado y compatibilidad.
Yo no sé con exactitud el sistema
que tenazmente he de seguir
para despejar la “x” y la “y”
porque desconozco ecuaciones.
Pero, sin embargo, descifro
un código perpetuo e inmortal,
las cifras de la salvación:
MATEMÁTICAS